11 meses

El 25 de mayo fue el día del padre en Alemania y cae en festivo porque también se celebra el Christi Himmelfahrt (Ascensión de Jesús).

 ¿Qué tal pasasteis el día? 

Nosotros estuvimos de paseo, el peque gateó por primera vez sobre hierba y jugó en un tobogán para niños pequeños. 

Tenía pensado dejar la serie “x meses” con la publicación de “10 meses” porque pensé que tan cerca del año dejaría de haber tantos “por primera vez…”, pero me equivoqué. 

Este mes hemos seguido teniendo muchos de esos momentos en los que tanto el peque como nosotros hemos experimentado algo nuevo, así que seguiré usando el blog como diario.

1- Primer estirón:

Aún recuerdo que cuando era pequeña crecía siguiendo el ciclo: fases en las que estaba más rellenita y otras en las que crecía a lo alto. 

Ahora estoy viendo el mismo proceso en el peque: antes aumentaba de peso cada semana, pero ya lleva unas cuantas semanas con el mismo peso, 9 kilos y medio, mientras está más largo.

2- Mayor estabilidad de pie:

Aún se agarra a algo para mantenerse de pie, pero cada vez le tiemblan menos las piernas. 

Entre que está más alto y ya no necesita agarrarse con las dos manos para mantener el equilibrio, las cosas que están en los bordes de la mesa ya no están a salvo.

3- Primeros amagos de andar:

Una vez le vi dando pasitos cortitos mientras estaba agarrado al mueble… pero enseguida prefirió volver a gatear, que en eso es todo un campeón 😛

4- Se inventa nuevas formas de jugar con el piano:

Como ya llega al teclado de pie, ya no necesita estar en mi regazo para tocar y se nota que disfruta esa independencia (yo también, porque cuando lo pongo sobre mí se mueve tanto que se me escurre y tengo miedo de que se me caiga).

Cuando le apetece tocar (varias veces al día) y está la tapa cerrada le da golpes, cosa que parece disfrutar también bastante. Pero cuando ve las teclas ya si que se le ilumina la cara.

Antes tocaba golpeando con toda la mano; ahora mueve más la manita, cerrando y abriendo la palma, lo que hace que toque teclas de un modo más controlado (suelen ser segundas, aunque de vez en cuando también sigue tocando clusters como antes).

5- Culito libre:

Ya no hay modo de ponerle un pañal mientra espera acostado.

Lo probamos un par de veces a cuatro manos (papá como asistente entreteniendolo o intentando mantenerle las manos ocupadas) pero no funcionó del todo.

Además, muchas veces, al quitarle el pañal huye rápido para disfrutar que tiene el culito al aire.

En definitiva, los pañales tengo que ponérselos como pueda, desde detrás mientras gatea, mientras bebe pecho… ahora sí que me siento bastante experta.

Por cierto, no conté que llevamos un par de meses con la talla 4.

Ahora mismo mi marca favorita de pañales es la de DM porque al tener la parte trasera con una especie gomilla fruncida, ayuda a evitar “cacaccidentes”.

6- Primeras duchas:

Probé porque un día, justo antes de salir para dar clase, hizo muchísima caca y entre que no tenía mucho tiempo, no se estaba quieto y que las toallitas no hubieran sido suficiente, decidí quizá podría lavarlo en la ducha.

Funcionó muy bien y desde entonces le lavo el culito en la ducha; para mi es más fácil y el peque se lo pasa mejor.

7- Vocalizaciones mucho más variadas:

Yo creo que aún no intenta decir una palabra en particular, pero canturrea nuevos intervalos. 

Desde hace un par de días le gusta mucho hacer frases largas de tercera mayor ascendente y descendente (una especie de do-mi-do-mi-do-mi-do).

8- Hace amistades en el trasporte público:

Si la persona que está al lado nuestra le sonríe o habla, le sonríe con sus 4 dientes, y en cuanto dejan de mirarle (o si desde el principio no le han hecho caso), les llama la atención tirandoles de la manga, el móvil o la mano. 

Por supuesto que a mí como madre me parece gracioso todo lo que hace, pero por lo que veo, a todo el mundo le alegra el día con esos cariñitos.

9- Se ha convertido en un fan del cochecito:

Tanto tiempo en mochilita no lo ha “malacostumbrado” como nos dijo alguna señora desconocida por la calle. 

Ahora que está cómodo sentado le encanta ir en su sillita.

10- Cuida a mamá cuando está malita:

¿Habéis oído hablar del helado-espagueti (Spaghettieis)? 

Es algo muy popular en las heladerías alemanas.

Sirven helado de vainilla con forma de espagueti y le echan salsa de fresa para imitar salsa de tomate.


La semana pasada compartí uno con mi marido y aunque a el no le pasó nada (también es verdad que el pesa casi el doble que yo), a mí me sentó mal.

Pasé la noche incómoda y al día siguiente no pude levantarme del dolor de barriga.

Cuando el peque se despertó, estuvo jugando a mi lado, tocando el piano (que también está al lado) mientras me echaba sonrisas y no se quejó en ningún momento, y eso que me encontraba tan mal que no pude ni levantarme para darle algo de comer, pobrecito.

Me preocupaba que al no estar ni tomando agua me dejase de salir leche, pero creo que no fue el caso, porque de vez en cuando se venía a un pecho a beber y luego volvía a sus ocupaciones. 

En algún momento me quede dormida y cuando me desperté, lo tenía acurrucadito en el pecho.

No puedo estar más orgullosa 🙂

Eso sí, al irme al baño con urgencia a vomitar lloró muchísimo, y eso que fui muy rápida. Seguramente entendió que no me encontraba bien…

Ya estoy como nueva, pero el episodio del helado-espagueti es uno de los motivos por los que me tomase un descanso de blog la semana pasada.

La próxima vez seguiré con el resumen del curso de primeros auxilios.

En japonés 🇯🇵

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