Primeros purés

¿Qué es lo mejor para el bebé?

La nutrición siempre me interesó mucho.

Recuerdo que los temas sobre digestión en clase de ciencias naturales y en los dibujitos de “La vida es así” me fascinaban tanto que luego me entretenía con un par de libros sobre alimentación saludable que teníamos en casa.

Más recientemente seguí con mucha aplicación un par de MOOCs (cursos online) sobre la materia, así que me considero relativamente informada.

Y sin embargo, cuanto más leo sobre la introducción de los alimentos complementarios para lactantes, más confusa estoy.

Los consejos que nuestras madres recibieron de los pediatras de su época ya no se llevan: cuando mi madre me criaba, en España se comenzaba con zumo de naranja natural a los 3 meses; mi suegra, de la antigua Yugoslavia, dice que lo primero que se les daba entonces a los bebés era yema de huevo y leche de vaca, ¡impensable hoy en día!

Según veo, en cada país se siguen en líneas generales distintas recomendaciones; cada pediatra o experto también tiene una opinión diferente.

Y al preguntarle a nuestro pediatra, su respuesta fue “a partir del cuarto mes se puede empezar con comida complementaria si se quiere, si no, no hace falta. Sobre qué y cuánto, seguro que ya se ha informado usted lo suficiente leyendo libros y por internet”. Tengo que reconocer que nuestro pediatra es algo peculiar y aún no estoy segura de si me convence o si tendremos que buscar otro, pero su actitud relajada sobre la comida me hizo pensar que a lo mejor no hay una certeza sobre qué es lo mejor…

Mis referencias 

Así que he decidido llevar a la práctica a nuestro modo las recomendaciones de mis dos libros favoritos y los consejos de amigas y madres. 

Mis libros de referencia son:

  •  Mi niño no me come, Carlos González 
  • Y este otro que está en japonés: Enlace aquí 

Primeros purés:

Teniendo en cuenta que aún no tengo la certeza de qué es lo mejor (supongo que depende también del bebé en cuestión), voy a dejar escrito aquí cómo lo estamos haciendo en casa. Con esto no pretendo dar ejemplo, sino más bien tenerlo a modo de diario:

Cuándo:

Justo el día después de que el peque cumpliera 6 meses; al vernos cenar parecía querer comer algo. Llevaba una temporada mostrando interés en lo que nos llevábamos a la boca pero ese día, estuvo protestando hasta que probamos a darle un poco de puré que teníamos comprado “por si acaso”.

Variedades:

Comenzamos con uno de zanahoria (de la marca Babylove de la droguería DM). Me convenció como primer puré porque:

  • sólo lleva zanahoria de cultivo biológico y agua
  • según el fabricante está indicado a partir de los 4 meses
  • recibió una calificación sobresaliente en las pruebas de öko-Test 

Cantidad

El primer día, solo una cucharita (de las nuestras de café, lo cual equivale a unas 2 o 3 de su minicucharita para bebés que compramos en Ikea)

Al segundo fueron dos, al tercero tres, y así progresivamente hasta las 6-8 actuales.

Nuevos sabores: 

Tras una semana, comenzamos con una cucharita de puré de calabaza también de DM. Al peque le gustó igual y se lo comió con ganas, pero a mí me pareció que olía y sabía un poco raro,cosa que me extrañó porque me encanta la calabaza.

Un par de días después, al cocer las zanahorias, les añadimos un poco de manzana.

Siguiendo el mismo principio que con los otros alimentos (empezar con una cucharita, ir aumentando paulatinamente y tras unos días, añadir a la dieta un nuevo alimento), después vinieron espinacas, aunque después de tres días lo dejamos por ahora porque parecía que le producía gases.

Horas de comida:

Comenzamos con la cena porque es la comida en la que nos vio comer a mamá y papá juntos, lo que hizo que también le entrasen ganas de comer. Tras unos días, comenzó a pedir (con unos gritos agudos que antes no habíamos oído y gestos de rabieta) también a mediodía. Ahora suele hacer tres comidas, de unas 5-8 cucharaditas cada vez. 

Aparte, sigue tomando pecho a demanda como alimento principal.

Preparación:

Por ahora, hervido en olla con agua, por supuesto sin sal. Tampoco le echo aceite, aunque veo que en algunos tarritos llevan y en el libro de Carlos González también hablan de usar. 

Una vez cocido muy blando, lo hago puré con la batidora y después congelo lo que no vayamos a consumir en el día.

Me parece cómodo congelarlo en moldes de silicona para hacer hielo o pralines, porque así se obtienen porciones fáciles de preparar después.

Por ejemplo, una comida a base de cuatro porciones pequeñas de zanahoria y una de espinacas:


Al ser trozos pequeños, se descongelan bastante pronto.

La idea la cogí de esta marca:

Babyviduals
Babyviduals vende purés congelados en pequeñas porciones. Lo conocí en la feria del bebé y me encantó la idea.

Quizá cuando llevemos más tiempo con comida, cambie la forma de preparación, pero por ahora nos está funcionando bien así.

Actualización de febrero: 

Seguimos sin darle espinacas, pero hemos añadido: pera, cebolla, puerro, carne de pollo, de ternera, Pastinake (una especie de zanahoria pero blanca. Aquí la recomiendan mucho para los primeros purés) y copos de mijo (Hirsebrei).

En japonés 🇯🇵

Vocabulario

Alimentación complementaria del lactante: Beiskost 

Hacer puré: pürieren 

Papilla: Brei

Zanahoria: Möhre, Karotte 

Calabaza: Kürbis

Espinacas: Spinat 

Tarrito: Gläschen 

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