Matrona

Me he dado cuenta de que cuando hablo sobre embarazo, parto y primeros cuidados del bebé, uso mucho la expresión “mi matrona me dijo/recomendó …” y quizá sea difícil de entender sin explicar la figura de la matrona en Alemania.

Aquí algunas matronas, aparte de trabajar en el hospital, vienen a casa a cuidar a la mamá y al bebé tras el parto.

Más o menos pasado el primer trimestre de embarazo, mi ginecóloga me recomendó buscarme una de estas matronas de postratamiento preguntando en el hospital cercano o a través de la lista de matronas en Frankfurt:

www.hebliste.de

Todo el mundo me advirtió de que están muy solicitadas y que por eso hay que contactar con una pronto si se quiere tener una (no es obligatorio). En mi caso contacté con la mía en el cuarto mes de embarazo y casi no le quedaba plaza.

Los costes los cubre el seguro médico directamente y por eso no sé bien lo que cobran, pero al parecer tienen unas condiciones laborales muy duras: la mayoría trabaja como autónomas, compaginando turnos en hospitales y visitas a mamás en casa. Hace unos años fue noticia que su seguro de responsabilidad profesional subió de modo desproporcionado respecto a sus ingresos, lo que está contribuyendo a que cada vez menos se decidan a ejercer la profesión.

Normalmente se tienen algunas citas antes del parto, donde van siguiendo el aumento de peso, cuánto va creciendo la barriga y las novedades de la consulta ginecológica. También palpan el vientre para ver cómo está colocado el feto.

En el caso de mi ginecóloga y matrona solamente tuvieron distintas opiniones un par de veces. Por ejemplo, la matrona me recomendó masaje perineal y la ginecóloga me indicó no hacerlo. O sobre suplementos; la matrona era de la opinión que no hacía falta tanta cantidad de ácido folico y yodo como me mandó la ginecóloga (un complejo que se compra sin receta, Folio forte, desde tres meses antes del embarazo y la versión ligera, Folio, durante la lactancia). En ambos casos me convenció más la ginecóloga, pero aún así, no puedo imaginarme cómo hubiera sido todo sin la asistencia de la matrona.

Una vez dado a luz, le avisé desde el hospital tal y como habíamos acordado y al día siguiente del alta comenzó con las visitas en casa


En total vino a verme 14 veces; la última, el día 45 tras el nacimiento.

El seguimiento solía consistir en palparme el vientre y apuntar si sentía mareo, dolor u otras molestias. También preguntaba por cómo iba la lactancia y cuántos pañales llenaba el bebé. Al bebé le miraba el ombligo, le controlaba las uñitas y aproximadamente una vez a la semana controlaba su peso. Sobre todo me ayudó mucho cuando tuve mastitis. Y una vez que se le cayó el cordón umbilical al bebé, me enseñó cómo bañarlo.


Al principio me daba un poco de vergüenza que la casa estaba bastante patas arriba, yo desarreglada y normalmente acostada, pero creo que a las matronas se les da muy bien transmitir que eso es lo normal y que no hay que sentirse mal por ello (al revés, la mía insistía mucho en la importancia de guardar reposo). 

Las matronas también son las que imparten los cursos que me han encantado y de los que hablaré más adelante: clases de preparación antes del parto y clases de rehabilitación posparto. 

Vocabulario

Matrona: Hebamme 

Matrona postratamiento: Nachsorge Hebamme 

Ácido fólico: Folsäure

Yodo: Jod

Tiempo tras el parto, cuarentena: Wochenbett 

 

Anuncios

Un comentario sobre “Matrona

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s